HERRERA FIRMA UN PACTO PARA LA REINDUSTRIALIZACIÓN DE CASTILLA Y LEÓN CON 5 FUERZAS POLÍTICAS
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha firmado un Acuerdo de Comunidad por la reindustrialización de Castilla y León con 5 fuerzas políticas con presencia en la Cámara autonómica, representadas por sus respectivos portavoces parlamentarios. Este pacto reconoce el Plan Director de Promoción Industrial, que la Junta aprobará en próximas fechas, como el eje e instrumento fundamental de referencia sobre el que implementar la estrategia de competitividad de este sector en la región.
Este pacto se asienta en la convicción común del carácter estratégico de este sector para Castilla y León y su contribución a la modernidad y competitividad de la economía. El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ha señalado que el objetivo central del acuerdo es "reforzar nuestra industria y hacerlo desde el más amplio consenso político y social".
I+D+I
El Plan Director de Promoción Industrial establece 4 objetivos generales. El primero es reindustrializar y avanzar en el liderazgo industrial de Castilla y León para que la industria manufacturera represente el 20% del VAB (Valor Añadido Bruto) en el año 2020. Los esfuerzos se centrarán en el crecimiento de los sectores definidos en la Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente (RIS3) de Castilla y León 2014-20.
En segundo lugar, el texto recoge el compromiso de incrementar el gasto público en I+D+i hasta alcanzar el 3% del gasto no financiero del presupuesto de las consejerías para 2019, con el objetivo de llegar al 3% del PIB entre la inversión pública y privada en el ejercicio siguiente.
De este modo, la Junta asegura un apoyo económico mínimo de 350 millones en concepto de ciencia y tecnología en 2020, entre fondos presupuestarios y extrapresupuestarios, aunque según los cálculos estimativos será incluso mayor, de 378,25 millones. Si se suman los recursos previstos durante el horizonte completo del Plan, 2017-20, el volumen de inversión directa e inducida en innovación alcanzará los 1.433 millones.
El tercer reto pasa por impulsar nuevas actividades productivas, potenciar los recursos endógenos como fuente de riqueza y reforzar los sectores industriales consolidados en el territorio. Y, en cuarto y último lugar, se diseñan medidas para aumentar el tamaño y las capacidades de las empresas del sector.
El acuerdo amplía estos objetivos con otros nuevos y por ello el documento se incorporará al Plan Director de Promoción Industrial. En concreto, el texto del pacto subraya el apoyo al carbón autóctono en el modelo productivo y plantea abordar el reequilibrio territorial de la implantación industrial en la región para favorecer su cohesión económica y social. También propone mejorar la financiación de iniciativas industriales mediante la conversión de Sodical (sociedad participada por la Agencia de Innovación, Financiación e Internacionalización Empresarial (ADE) en un Instituto Financiero de Castilla y León.
En paralelo, precisa que se trabajará en el impulso a infraestructuras como los parques tecnológicos de Valladolid, León y Burgos, y en mejorar la capacidad logística y de la red ferroviaria para el transporte de mercancías de la mano del Gobierno de España.
5 ejes de actuación
Para cumplir estos retos, el Plan articula una batería de medidas horizontales, dirigidas a mejorar la competitividad del tejido industrial en sentido amplio, y otras de carácter vertical, poniendo el acento en determinadas actividades por su relevancia actual o potencial.
La política transversal descansa sobre 5 ejes: dimensión del sector; innovación tecnológica y digitalización; internacionalización; financiación, y entorno industrial. En el caso de los 3 primeros, se trata de apoyar el emprendimiento, la creación y consolidación de empresas, e incidir en la atracción de inversiones; avanzar en la implantación de la Industria 4.0 y poner en marcha un Plan de Retorno Profesional y Científico, y ampliar la base de compañías exportadoras.
En cuanto a la financiación, el objetivo es instrumentar apoyos a la medida de las necesidades de las empresas y garantizar que ningún proyecto viable se queda en el cajón por falta de respaldo. La Lanzadera Financiera de Castilla y León, basada en la colaboración público-privada, seguirá siendo la herramienta de referencia y ampliará su oferta con nuevos productos. En este sentido, cobrarán especial relevancia el capital riesgo, como palanca para el crecimiento, y los programas diseñados para apoyar el emprendimiento y la innovación.
Para la mejora del entorno industrial, en quinto y último lugar, se continuará trabajando en la simplificación administrativa; en la puesta a disposición de infraestructuras de suelo, logísticas y de telecomunicaciones, y en otras iniciativas de competitividad, como las de ahorro y eficiencia energética o la cualificación del capital humano.
Junto a las medidas de alcance general, el Plan Director de Promoción Industrial contiene otras específicas diseñadas para los 6 sectores que la RIS3 cataloga como prioritarios por su capacidad generadora de riqueza y empleo: agroalimentación; automoción, componentes y equipos; salud y calidad de vida; energía y medio ambiente industrial; hábitat; industria cultural y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).



