RUBÉN REDONDO: "LA CALIGRAFÍA ESTÁ AHORA MÁS QUE NUNCA DE MODA EN SALAMANCA"
Calígrafo, rotulista, pendolista –persona que escribe con buena letra–, encuadernador. Éste es Rubén Redondo Gómez, un apasionado de la caligrafía, un arte que lleva practicando desde hace 32 años y que no duda en mostrar a una servidora durante la entrevista. También es restaurador de documento gráfico pero, como él mismo reconoce, “no hay salida en esto”. Uno de sus últimos trabajos más valorados entre el público, las Medallas de Oro de la Ciudad de Salamanca 2016.
-Agencia IE: ¿Cómo se inició en este arte?
-Rubén Redondo: En el colegio siempre me gustó muchísimo el dibujo técnico y, dentro de esta asignatura, había rotulación. Desde entonces empecé a sentir inquietud por esta técnica y cuando a los 16 años me regalaron plumas de caligrafía tuve ya muy claro que ésa, junto con la rotulación, era mi verdadera pasión, que hoy en día comparto también con la encuadernación. Por aquel entonces y durante muchos años no había nada de formación en España sobre caligrafía y para formarme en ese arte decidí comprar libros en el extranjero con los que he aprendido muchísimo.
-AIE: ¿Qué tipo de trabajos son los que más le solicitan en estos momentos en Salamanca?
-R.R: El realizar las cartas y las pizarras para los restaurantes con rotulación. De hecho, si te fijas, en la mayoría de los bares y restaurantes de las zonas más céntricas de la ciudad o con mayor afluencia de público se llevan grandes pizarras en las que la gente puede leer en una buena caligrafía los menús, raciones o tostas que se tienen en esos locales. A día de hoy, es lo que más se está demandando y es lo que está más de moda; el cliente estaba ya cansado del típico vinilo donde antes se ponía la comida que se ofrecía. Todo el trabajo de las pizarras lo hago a mano con rotuladores de tiza líquida. Pero también decoro platos para restaurantes y hago manuscritos y tatuajes efímeros en bodas.
-AIE: Tus trabajos más destacados se podría decir que son…
-R.R: Tengo un recuerdo especial del recordatorio que hice para Don Felipe en una de sus visitas a la ciudad, que por aquel entonces aún era el Príncipe de Asturias, y se trataba de la poesía de Miguel de Unamuno sobre Salamanca. Y, por supuesto, estoy muy contento de poder haber hecho durante los últimos tres años las Medallas de Oro de la Ciudad de Salamanca, que este año se le entregaron hace unas semanas a la Comandancia de la Guardia Civil y a la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía.
-AIE: ¿Cuánto tiempo tarda en terminar un trabajo tan meticuloso, por ejemplo, como es el de las Medallas de Oro?
-R.R: Mínimo tardo unas 100 horas en realizar una Medalla. Es un trabajo muy costoso a nivel de material, date cuenta que escribo con pluma de ave sobre el pergamino, utilizo oro de 24 quilates… Pero el tiempo que tardo con el resto de mis trabajos es relativo, depende de la dificultad de cada uno de ellos.
-AIE: ¿Cuál es la aceptación que tiene la caligrafía en una ciudad como Salamanca?
-R.R: La caligrafía está ahora más que nunca de moda en Salamanca, está teniendo una acogida de nuevo excepcional y cada vez se demandan más trabajos de este tipo. De hecho, en Salamanca no hay calígrafos y, en este punto, sí me gustaría diferenciar entre lo que es hacer rotulación, que es dibujar una letra, y lo que es la caligrafía, que es escribir una letra. Me gusta que me vean hacer caligrafía en directo y casi siempre me dicen: ‘Qué fácil lo haces’.
-AIE: ¿Quiénes son sus clientes mayoritarios?
-R.R: Mis clientes van desde las instituciones, empresas… hasta cualquier persona de la calle que quiere que le haga recordatorios o sus invitaciones de boda, que ahora se lleva mucho hacerlas en letra inglesa y yo las hago con plumilla de bayoneta. Así que en este sentido, tengo una clientela muy variada que, sobre todo, me conocen por el boca a boca. De hecho, estas Navidades me voy a Torrevieja y allí ya me han salido tres trabajos. Pero voy donde demanden mi trabajo: Zamora, Ávila, Cáceres…
-AIE: ¿Imparte talleres o cursos sobre caligrafía?
-R.R: Sí. De hecho, ahora voy a impartir talleres en el Casino de Salamanca para niños y adultos. A la gente de todas las edades les gusta esto y, además, siempre quedan muy satisfechos porque para ellos todo esto es una novedad y sienten mucha curiosidad por ello. Yo siempre digo que todo es practicar, que se acaba aprendiendo a hacer buena caligrafía.
-AIE: Alguien que quiera empezar en el mundo de la caligrafía, ¿qué es lo que tiene que tener en cuenta o por dónde tiene que empezar?
-R.R: Ahora se pueden consultar más libros que antes pero, sobre todo, hay muchas posibilidades de aprender con vídeos de Youtube, preguntando en los distintos foros que hay… Y, aunque al principio cuesta, hay que perder el miedo porque esta técnica se aprende practicando, practicando y practicando.






