CES APLAUDE LA “HEROICIDAD” DE LAS EMPRESAS PARA CREAR EMPLEO EN UN CONTEXTO ECONÓMICO TAN ADVERSO

Las cifras de desempleo en la provincia de Salamanca han aportado datos positivos en el mes de mayo, en el que se han registrado buenas cifras en cuanto al empleo con 669 parados menos, en su mayoría en el sector servicios, situándose en un total de 19.393 desempleados, según los datos aportados hoy por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

La Confederación de Empresarios de Salamanca (CES) destaca que estamos ante un “dato positivo, satisfactorio y esperanzador” y espera que las buenas cifras continúen en verano, puesto que es una época en la que se genera más contratación en sectores como el turismo y los servicios, sectores clave en Salamanca.

El presidente de CES, Antonio Rollán, defiende que las empresas se están comportando de forma heroica en un contexto en el que el comercio mundial y el suministro de materias primas aún está lejos de la normalidad, con los precios de la energía y los combustibles todavía elevados, y con una inflación desbocada, y “con todo esto consiguen aportar buenos datos al mercado laboral”.

Sin embargo, alerta también de que los empresarios necesitan más facilidades para proteger el empleo porque por ellos pasa “la recuperación del país” y en este punto, el presidente de CES es claro y conciso al subrayar que “se deben hacer políticas que no desanimen a los empresarios, que no vayan en contra de la competitividad de las empresas. De ahí, la importancia de no subir los impuestos, ni la cuota de los autónomos… Hay que estar al lado del tejido empresarial porque es el que crea riqueza y empleo”.

No obstante, la mejora del paro en mayo, un mayo histórico a nivel nacional en el que se baja de los tres millones de parados por primera vez desde 2008, no deja de esconder que éste sigue siendo uno de los principales problemas económicos y sociales del país y, por lo tanto, desde CES se sostiene que ésta tendría que seguir siendo una de las prioridades de los partidos politicos y que se debe impulsar un clima estable que favorezca la inversión y el crecimiento, “apoyando mucho más al tejido empresarial que sufre un desgaste notable desde la crisis del coronavirus y ahora con la guerra de Ucrania”.