CES PREVÉ UN 2023 COMPLICADO PARA LAS EMPRESAS Y EL EMPLEO DEBIDO A LOS DISPARADOS COSTES LABORALES

Febrero deja un leve descenso del paro en Salamanca con 87 desempleados menos que en enero, alcanzando el total de 19.700 parados. A nivel nacional, el mercado laboral levanta también el pie del freno y se crean 89.000 empleos en el mejor febrero desde 2015.

Aunque los datos publicados este jueves por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, parecen esperanzadores y dejan ver un cambio en la tendencia a la ralentización que se venía advirtiendo de forma más acusada en el final de 2022 y principios de este año, desde la Confederación de Empresarios de Salamanca – CES mostramos prudencia y, a tenor de la realidad actual que vive el sector empresarial, seguimos pronosticando un 2023 “complicado” para las empresas y el empleo, debido a las durísimas condiciones que soportan en la actualidad las pymes y autónomos “debido a la elevada inflación, la fuerte contracción del consumo que se arrastra desde el verano y unos costes laborales disparados”.

Antonio Rollán, presidente de CES, subraya que “el Gobierno ha elevado el SMI un 45% en los últimos cuatro años, nuestras empresas están perdiendo competitividad, sus márgenes de beneficio y su liquidez son cada vez menores, se encuentran con muchos obstáculos para crecer y, en muchas ocasiones, para mantenerse, lo que implica una pérdida de empleo considerable”.

Desde CES preveemos que los costes laborales van a ser el principal condicionante de la actividad de las empresas durante este 2023, sustituyendo a los costes energéticos y de producción de las materias primas, que hasta hoy eran las mayores preocupaciones del tejido empresarial.

En este punto, desde CES se quiere “agradecer el esfuerzo que están haciendo los empresarios en su apuesta por el crecimiento económico”, y se pide de forma urgente al Gobierno nacional y al resto de instituciones trabajar de forma “seria y responsable” para estimular la actividad empresarial.

Antonio Rollán recalca que para ello hay que abordar primero cuestiones tan prioritarias “como reformar las políticas activas de empleo; propiciar una mayor participación en el ámbito de la intermediación, en este caso de las agencias privadas de colocación; mejorar los planes del fomento de empleo y trabajar para impulsar una nueva mentalidad ante la empleabilidad, sobre todo entre los jóvenes”.